domingo, 18 de junio de 2017

Junio, mes del Corazón de Jesús

El día 23 se celebra la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús en todo el mundo. Por eso, a veces, se habla del mes de junio como Mes del Corazón de Jesús, igual que el mes de mayo hablamos del Mes de María. Comenzaremos la Novena -nueve días de preparación- el día 14. Será a continuación del Rosario, antes de la Misa de la tarde.

Hablar del Corazón de Jesús es hablar del Amor de Dios, palpitando en el Corazón de Jesús de Nazaret, el Hijo de Dios hecho Hombre, que vino a este mundo por puro Amor, para salvarnos. Antes de que nosostros pudiéramos amarle nos amó Dios a nosotros; y por puro amor envió su Hijo al mundo (I Juan 4, 9-10)

Les invitamos a participar en las oraciones de la Novena y en la Santa Misa, donde, por amor, se hace sacramentalmente presente Jesucristo.

jueves, 15 de junio de 2017

Formación cristiana elemental

Continuando con lo fundamental del cristianismo, compartimos con vosotros este mes una serie de oraciones (Padrenuestro, Avemaría, ángel de la guarda, etc) y de conceptos básicos de la Doctrina (Mandamientos, Sacramentos, etc):


domingo, 4 de junio de 2017

Pentecostés

Pentecostés es una palabra procedente de la lengua griega que significa 50 días, 50 días después de la Pascua. en la liturgia, en el Año Litúrgico, Pentecostés es una de las tres fiestas cristianas más importantes. Las otras dos fiestas que constituyen el trío son: Navidad y Pascua:
  • La más importante y más antigua de las fiestas cristianas es la Pascua, memoria y celebración de la muerte y resurrección de Jesucristo, el Mesías y Salvador universal, anunciado y prometido por Dios durante siglos a través de los profetas de Israel. Lo mataron, pero Dios lo resucitó, avalando así su persona, sus enseñanzas y sus milagros.
  • Navidad evoca y celebra el momento en que Jesucristo, Hijo de Dios, viene a este mundo asumiendo la condición humana en el vientre de María, su Madre, naciendo en Belén. Es lo que se conoce con el nombre de Misterio de la Encarnación del Hijo de Dios...
  • En Pentecostés recordamos y celebramos como el Espíritu Santo, una de las tres personas de la Santísima Trinidad, desciende sobre los Apóstoles, los libera del miedo que los paraliza y los lanza mundo adelante para ser testigos de cuanto han oído y visto durante los tres años que anduvieron con Jesucristo, aunque esto les traiga consigo muchos sufrimientos; aunque les suponga entregar la vida, porque hay que obedecer a Dios antes que a los hombres, como dirán ante las autoridades de Jerusalén, que les querían hacer callar (Hch. 4, 19-20).
El Espíritu Santo que es como el guía y motor de la Iglesia, habita en nuestros corazones. San Pablo decía a los cristianos de Corinto: ¿No sabéis que sois templo del Espíritu Santo? ¿No sabéis que vuestros cuerpos son tempo del Espíritu Santo? Esto vale para todos los bautizados.